Automatiza el proceso de reciclaje
El error más común de las memorias técnicas que acaban siendo rechazadas, es por ejemplo, si solicitas ayudas simplemente para mover palets de un punto A a un punto B, porque los evaluadores lo verán como un coste logístico periférico.
Para ganar el PERTE, tu proyecto de automatización debe ser integral. En una planta de reciclaje, el AGV tiene que ser es el eslabón que conecta la trituradora con el lavado, o la extrusora con el almacén de producto final. Si el robot para, la producción se para también.
Cuando justificamos técnicamente que el AGV es parte crítica del equipo de proceso (garantizando el flujo continuo, la cadencia y la trazabilidad del residuo), el coste de la flota entra dentro del presupuesto del "Proyecto Global". Ahí está la clave para optar a la financiación máxima.

3 Retos técnicos en plantas de reciclaje
El tratamiento de residuos se conforma en un entorno duro, con polvo, ruido y actividad frenética. Para que tu proyecto de automatización sea viable y subvencionable por el PERTE, debemos atacar tres problemas:
1. El reto del «Brownfield»
Es raro encontrar una planta de reciclaje diseñada desde cero sobre plano limpio. Lo habitual es que lo hagas en naves preexistentes, con columnas donde no deberían estar y pasillos estrechos. Instalar cintas transportadoras fijas aquí suele ser una pesadilla de obra civil y rigidez.
Por ello, utilizamos automatización con AGV’s con navegación SLAM (sin infraestructuras físicas). El AGV mapea la planta tal cual es y se adapta a ella. Esto no solo ahorra costes de instalación, sino que encaja perfectamente con el criterio de «reutilización de activos e infraestructuras» que tanto valora Europa en estas convocatorias. Eso sí, el estado del suelo debe ser el correcto, y ese es un factor importante y decisivo para la implantación de los AGV.
2. Eficiencia energética
El proceso de reciclaje es intensivo en energía, y mantener flotas de carretillas diésel o antiguas baterías de plomo dentro de la nave no solo es sucio, es terriblemente ineficiente a nivel de costes operativos.
Las flotas de AGV son de litio y con gestión de carga inteligente (BMS). El AGV aprovecha las micro-pausas operativas para recargarse. Al demostrar con datos que esta automatización reduce la huella de carbono por tonelada procesada, la puntuación técnica de tu solicitud para el PERTE sube drásticamente.
3. Seguridad Normativa. ISO 3691-4.
En cada planta conviven personas, residuos, camiones y maquinaria pesada. Introducir robots autónomos sin un estudio de seguridad es una imprudencia que ningún auditora va a aprobaría.
Los AGV son la evolución de las carretillas principalmente en seguridad. Tanto los AGV como el sistema en el cual se implantan, cumplen estrictamente la normativa ISO 3691-4, gracias a sus sensores y el sistema de software que los comunica. Entregar una memoria técnica que detalla cómo el sistema gestiona las zonas de cruce, las velocidades y las paradas de emergencia es la mejor garantía de éxito para el proyecto.

Ingeniería detrás de la subvención
Conseguir el PERTE para un proyecto de reciclaje y automatización es cuestión es cuestión de rigor técnico y de un gran asesoramiento, y en AGV Robotics te asesoramos con un conocimiento holístico con burocracia incluida porque tenemos un gran conocimiento y experiencia en todo el proceso.
Entendemos los tiempos de ciclo, los cuellos de botella y la importancia crítica de la fiabilidad. Si tenéis la visión de modernizar vuestra planta, nosotros ponemos la ingeniería para hacerlo posible.
Consúltanos y te ayudaremos a conseguir el 100% de financiación para tus proyectos de automatización.